Hace falta ser caradura y tener rostro para decir lo que escucho cada día en los medios de comunicación por parte de algunos que se hacen llamar políticos.
Hoy vengo fuerte, así que me perdonaréis las palabras malsonantes.
Sí, por el título sabéis que hablo de los disturbios del barrio de Gracia. Porque desde hace unas noches, un grupo de violentos tiene en jaque al barrio. Hay una especie de estado de sitio nocturno y en cuanto cae el sol, un grupo de delincuentes salen a liarla.
Arremeten contra cualquier propiedad privada y pública, y sobretodo contra la policía. Porque desde hace un tiempo parece haberse convertido en un deporte nacional para los anarquistas allí en Barcelona. "Combate contra las fuerzas opresoras", les dicen. ¿Que qué fuerzas opresoras? "Pues la policía coño, los Mossos, que pa eso están, pa zurrarse con ellos."
Cualquier cosa vale, porque al fin y al cabo la policía está para eso, para recibir pedradas, vallazos y palazos. Como en Francia... Bueno al menos allí la están liando por algo llamado "reforma laboral". Aquí creo que la lian porque una orden judicial los ha echado de un local que estaban ocupando ilegalmente.
¡La que se ha liado por un puto local de mierda!
Si a alguien le parece normal, pues que me lo diga que yo no lo entiendo.
Y ahora atentos, que viene la segunda parte, lo que realmente me toca los cojones. Lo primero también me los toca, pero delincuentes siempre ha habido y habrá, es lo que toca. Pero el que lo siguiente es de traca.
Hay unos señores que se hacen llamar políticos. Bueno, deben serlo porque han sido votados y han llegado a las administracions de manera totalmente legal y democrática. Estos señores siempre se ha sabido por dónde andan los tiros en cuanto a su ideología, nunca ha sido un secreto. Ya está bien, toda ideología es acceptable. Aceptable mientras no implique ilegalidad y violencia.
Cuando llegaron a la administración ciertas fuerzas políticas tuvieron que pactar con ellos para poder gobernar y poder aprobar presupuestos. Porque si no tocaba repetir elecciones. ¿Primera consecuencia? La Generalitat se retira como acusación particular en todas las causas abiertas por desórdenes públicos.
Pero es que después de unos incidentes que han provocado unos delincuentes (porque aquellos que cometen delitos son delincuentes), se atreven a salir en los medios denunciando la irresponsable y violenta acción policial y, atentos que esto es pa desorinarse, ¡piden la disolución de la Brigada Móbil y la dimisión del Director General!.
A veeeeer, a veeeer... que no me aclaro...
Los violentos se preparan antes del desalojo, se hacen con sacos llenos de piedras y artefactos incendiarios. Queman coches, motos, containers. Destrozan vehículos policiales y locales del barrio. ¡Y la policía es la violenta!
El primer día se hacen cargas policiales sin hacer un puto detenido. ¡Y la policía es la violenta!
El segundo día los violentos vuelven a ocupar el local desalojado el día anterior. Cualquier persona que aplique la lógica pensará que los ocupas acaban de cometer dos delitos, el de la ocupación y una clara desobediencia a la autoridad. Pues se les saca de dentro de la manita y se les deja ir sin detenerlos. ¡Y la policía es la violenta!
La Brigada Móbil acumula más de dos docenas de heridos en tres días y solo hay dos detenidos. ¡Y la policía es la violenta!
Y esto de los detenidos no es una crítica a las unidades de orden públido, sinó a esos políticos que son incapaces de dar un golpe encima de la mesa y dar la orden de cortar esto de raíz, de una vez por todas. Y llevar a cabo una operación como dios manda, con el beneplácito de la justícia, y detener a todos esos grupos violentos (identificados) por delitos contra el orden público (tranquilos que no voy a mencionar la palabra terrorismo, aunque muchos ya la habréis pensado).
Mientras, esos mismos políticos que exigen dimisiones y disoluciones, se presentan en las protestas del lado de los criminales y los delincuentes. ¡Los políticos con los delincuentes! Esos señores que siempre están con la palabra pacifismo en la boca, están cometiendo delitos patrimoniales y contra el orden público.
¡Si esto lo ven fuera de nuestras fronteras se les caen los cojones y los ovarios al suelo y no vuelven a llamarnos! ¡Pero a qué estamos jugando, señores!
No son cuatro guarros jugando a liarla. Son grupos organizados y violentos que incluso hacen formación para luchar contra la policía. Les dan brífings sobre cómo hay que atacar, cómo parapetarse, cómo evitar detenciones y cómo fabricar artefactos incendiarios. No son cuatro críos jugando.
¡Y los que se hacen llamar políticos allí, con ellos, a pie de calle!
Si tuvieran lo que hay que tener, no cojones, sino dos dedos de frente, pararían todo esto con una sola orden, pedirían disculpas, e incluso alguno dimitiría para demostrar que se han equivocado, ¡y mucho!
Pero aquí nada cambia. ¿Y sabéis por qué? Porque ya habéis visto los números. ¡Aquí los únicos que pillan son los policías! ¡Eh, pero la policía es la violenta!
Desde aquí les quiero lanzar mi más sincero apoyo a todos los miembros de la Brigada Móbil, ARRO y Seguridad Ciudadana que se están viendo afectados en mayor o menor medida por todos estos incidentes. Aquí, los únicos que están demostrando profesionalidad, saber hacer, sentido común, y unos cojones y ovarios impresionantes, son los COMPAÑEROS.
Y todos los demás, o son un problema, o solo están para hacer bonito.
¡Estamos con vosotros Dragones!