Debo pedir disculpas porque tenía este blog totalmente olvidado, quizás porque he dedicado mi tiempo de ocio a otras actividades que nada tienen que ver con mi trabajo.
Pero dados los recientes acontecimientos de Cambrils, y que la Comisaría afectada es dónde yo trabajo, qué menos que escribir unas pocas líneas, aunque solo me sirva de desahogo.
La madrugada del día 17 al 18 de agosto de 2017, creo que va a ser una fecha difícil de olvidar. El día que 5 terroristas decidieron traer el terror a nuestras calles. Pero también fue el día en el que los Mossos d'Esquadra dijeron "NO EN MI TURNO".
O como dijo un Sargento aquella noche: "En mi turno no se atenta", sabiendo que posiblemente sea de los pocos mandos en su cargo en todo el mundo que han podido decir algo así, y no sonar fanfarrón.
Huelga decir que aquel día hubo muchísimos factores que determinaron el casi inmejorable resultado. Cinco terroristas fallecidos, solo una víctima mortal, y una agente herida. Con esto no quiero parecer insensible, una sola víctima mortal ya es mucho, pero dadas las circunstancias creo que es un resultado difícil de mejorar.
Sí, estaban mal preparados. Sí, seguramente improvisaron sobre la marcha el hecho de lanzarse contra los compañeros. Sí, no eran los más listos de la clase. Sí, el hecho de que alguien la pifiara en Alcanar fue una suerte. Sí, el hecho de que hubieran atentado en Barcelona unas horas antes, influyó en el estado de alerta de todos.
Pero no hay que olvidar que en unas circunstancias muy parecidas, en Londres se organizó el caos absoluto, dejando bastantes víctimas a su paso.
No voy a contar los detalles de cómo fue el atentado, no me corresponde a mí hacerlo.
Así que si escribo todo esto es para poder decir: ¡SOIS LOS PUTOS Y JODIDOS AMOS, JODER!
El compañero que estaba allí de pie con su subfusil vigilando el paseo marítimo, es un HÉROE. Reaccionó de manera inmejorable ante un ataque directo y abatió a cuánto terrorista se le puso a tiro, solo pudiendo escapar uno de ellos (el cual tuvo que poner pies en polvorosa por la playa al encontrarse con aquel muro de plomo).
La compañera que fue arrollada con el coche es una HEROÍNA. A pesar de haber sido atropellada y a pesar de sus heridas de gravedad, logró incorporarse, hacer uso de arma de fuego y comunicar lo que estaba ocurriendo por emisora.
Los compañeros de paisano que localizaron y abatieron al quinto terrorista son otros HÉROES. Tuvieron la sangre fría de desenfundar su arma y abatir a aquel sujeto, que se acercaba a ellos señalando un supuesto cinturón mientras sonreía de manera psicótica.
Todos ellos fueron testigos del TERROR y lo superaron con un valor que espero que nadie se atreva a poner en duda. Salvaron incontables vidas aquella noche, evitando lo que desde luego hubiera sido una auténtica masacre.
Menuda lección nos dieron los compañeros. Sus actos son prueba de que nuestras vidas no pueden estar marcadas por el terror, como mucho, por nuestra fuerza de voluntad.
Aprovecho también para ensalzar y reconocer el trabajo de todos los Mossos d'Esquadra que intervinieron la noche de los hechos, y los que se presentaron voluntariamente al servicio, dejando claro que somos una policía integral, cuya profesionalidad está fuera de toda duda.
A toda la Policia Local de Cambrils que, como siempre, demostraron estar a la altura de las circunstancias.
A todos los servicios sanitarios y de emergencia, los cuáles actuaron con la premura y eficacia que se espera de ellos.
Y a todos los ciudadanos y turistas de Cambrils, que aquella noche obedecieron sin rechistar a los agentes de la autoridad, facilitando el difícil y caótico trabajo.
Porque aquella noche, todos los mencionados, fueron LOS HÉROES DE CAMBRILS.
Y tampoco puedo olvidarme de todos los compañeros y Guardia Urbana, así como servicios de emergencia, que gestionaron el atentado de Barcelona. Otros héroes...
Y tampoco puedo olvidarme de todos los compañeros y Guardia Urbana, así como servicios de emergencia, que gestionaron el atentado de Barcelona. Otros héroes...