Me gustaría poder decir que la cosa se pone interesante, pero no, esa no es la palabra.
Cuesta buscar un calificativo adecuado a lo que está ocurriendo en Cataluña. Porque cada uno tiene su opinión, es evidente. Es más, estás obligado a tener una opinión. Si eres como yo y te quedas enmedio te miran raro, muy raro...
Sé que no debería, porque mi condición de policía me impide posicionarme en este conflicto. Pero llegados a este punto, dónde cada uno ha dicho lo que primero que le ha parecido, me veo en la posición moral de poder decirlo yo también.
SOY NEUTRAL. No os miento, lo soy. Ese ha sido siempre mi parecer y, aunque a veces me cueste mantenerlo (por culpa de lo que veo), lo sigo siendo.
Es curioso, pero a la policía se nos pide que seamos neutrales, así que digamos que soy de los que más fácil están realizando su trabajo estos días. No hace falta que vaya en contra de mis principios, porque no me pongo ni de un bando, ni del otro.
Pero los Mossos somos un colectivo formado por ciudadanos catalanes. Así que no hay que ser muy lumbreras para suponer que el grueso del cuerpo no comparte mi misma opinión. ¿Hay independentistas? Sí, los hay. ¿Hay españolistas? Sí, claro que los hay también. ¿Hay partidarios del no, pero a favor de la autodeterminación? Y tanto, hay unos cuantos.
Pues bien, sabiendo todo eso, y la alta variedad de peculiaridades ideológicas que atesoran todos mis compañeros, ¿a quién se le ocurrió la gran idea de meternos en medio del fregado?
Si hacemos algo de lo que nos ordene el Gobierno Central, es que somos unos traidores al pueblo de Cataluña. Si hacemos lo que nos ordene el Govern, es que somos unos traidores a la Constitución. Si no cargamos contra el tumulto, es que no hacemos nada. Si hacemos tareas de orden público, es que estamos yendo contra nuestros vecinos y amigos.
¿Alguien ha pensado en la difícil tesitura en la que se pueden llegar a encontrar muchos compañeros, si se sigue tensando la cuerda cómo hasta ahora?
Qué fácil es soltar la mierda y ponernos a caldo. Qué fácil es echar la gasolina a la espera de que prenda.
Y cuando se encienda, y cuando las llamas lleguen hasta el techo, querrán que nosotros seamos los bomberos de ambos bandos. Y cuándo de nosotros solo queden las cenizas, entonces ambos bandos nos acusarán de haberlos traicionado, o de no haber hecho nuestro trabajo.
Sé que me estoy dejando llevar y estoy siendo un alarmista. También sé que es muy fácil quejarse y no dar ninguna solución. Pero dejadme decir algo más... Porque estos días he estado escuchando cosas como "Sedición", o he oído que teníamos que perseguir a los de los cartelitos, etc etc...
Libertad de expresión: eso es lo que hace la gente que está en las calles, pidiendo el referéndum.
Libertat de expresión: eso es lo que hará la gente el día 1 cuándo vayan con su papeleta en la mano.
Lo digo porque independientemente de los delitos que el Fiscal crea que han cometido (y podrían cometer) algunos políticos con respecto a este asunto, no hay que olvidar que el día 1 quién saldrá a la calle son mis vecinos, mis amigos, mi familia, incluso mi mujer (que aún es libre de hacer lo que le plazca).
Y no quiero insinuar nada, quiero ser directo. Desearía que ningún responsable político o judicial perdiera la perspectiva ese día. A lo mejor es bueno levantar un poco el pie del acelerador, dejar que la gente se exprese. Y luego... al día siguiente... ver las cosas con otro prisma, aplicando otra táctica...
Pero eso solo es la simple opinión de alguien que está enmedio, que no quiere follones, y que le gustaría ir a trabajar el día 2 con total normalidad.
De alguien que no quiere estar en ningún bando...